¿Cuándo tiene sentido hacer software a medida?+
Cuando un proceso importante no encaja bien en las herramientas disponibles o exige demasiados pasos manuales. Primero conviene comprobar si configurar o conectar una solución existente sería suficiente.
¿Podemos empezar con algo pequeño?+
Sí. Podemos delimitar una primera versión para un proceso y un grupo de usuarios. Las ampliaciones se priorizan después de comprobar cómo funciona en el trabajo real.
¿Qué pasa con los datos que ya tenemos?+
Revisamos su formato, calidad y volumen. Si hace falta una migración, la propuesta debe incluir preparación, pruebas y comprobaciones antes de sustituir el sistema anterior.
¿Quién conserva el código y los accesos?+
La titularidad, la entrega del código, las licencias de terceros y los accesos se concretan por escrito en la propuesta. También se debe definir cómo mantener o trasladar la aplicación.
¿Incluye alojamiento y mantenimiento?+
Se detallan por separado cuando sean necesarios. El coste del desarrollo no implica por sí solo alojamiento, soporte continuo o nuevas funcionalidades.